Cuando se inicia una obra, el promotor asume riesgos que van mucho más allá de lo económico. Errores en la ejecución, incumplimientos de normativa o defectos estructurales pueden derivar en responsabilidades legales graves.
Según la Ley 38/1999 LOE, la Dirección Facultativa asume responsabilidades civiles, penales y administrativas al supervisar la correcta ejecución de la obra conforme al proyecto, normativa técnica, urbanística y de seguridad. Sus funciones principales incluyen la Coordinación de Seguridad y Salud, dirigir la obra, controlar la calidad y firmar el certificado final.
Contratar los servicios de INEL significa delegar la complejidad técnica en manos expertas, garantizando:
▪️ Responsabilidad técnica y estructural.
▪️Cumplimiento normativo y administrativo.
▪️Control de seguridad y salud.
Por último, al integrar las funciones de Dirección Facultativa con el Project Management/Monitoring, cerramos el círculo de confianza con el promotor, validando que lo construido sea fiel a lo proyectado, certificando cada fase con rigor técnico y económico y protegiendo la inversión de nuestro cliente frente a terceros y frente a la administración.










