La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) y la Ley 12/1986 establecen con claridad las competencias de arquitectos e ingenieros en los proyectos de construcción. Los arquitectos tienen atribuciones exclusivas en edificios de uso residencial y con carácter más arquitectónico, mientras que los ingenieros las poseen en proyectos industriales, de infraestructuras y usos técnicos.
En teoría, los roles están bien definidos. En la práctica, sin embargo, es habitual que surjan conflictos, duplicidades o lagunas de responsabilidad entre disciplinas, afectando plazos, costes y calidad del proyecto.
La solución: Project Management integral
Al contratar una empresa de ingeniería y project management como INEL, las promotoras y constructoras evitan estos problemas gracias a un equipo multidisciplinar de arquitectos e ingenieros que trabajan de manera coordinada bajo una misma dirección.
Esta integración garantiza:
✅ Reducción de incompatibilidades: Se alinean desde el inicio los requisitos técnicos y la visión arquitectónica.
✅ Optimización de costes y plazos: Una planificación realista y eficiente que evita sobrecostes y retrasos.
✅ Comunicación unificada: El cliente trata con un único interlocutor, simplificando la gestión y la toma de decisiones.
✅ Minimización de riesgos: La supervisión coordinada en todos los aspectos del proyecto evita desviaciones y problemas en la fase de construcción o legalización.
Arquitectos e Ingenieros son perfiles indispensables, pero su verdadera fortaleza surge cuando trabajan juntos bajo un modelo de project management integral. Los arquitectos aportan diseño, visión global, habitabilidad y cumplimiento urbanístico y los ingenieros aportan soluciones técnicas, viabilidad estructural y de instalaciones, control de costes y plazos.
En INEL hemos convertido esta complementariedad en una ventaja competitiva: alineamos arquitectura e ingeniería para que cada proyecto avance sin fricciones, con eficiencia y con resultados que cumplen, y superan, las expectativas del cliente.